viernes, 11 de mayo de 2012

LAGRIMAS DEL SANTO


Al rodar por tus mejillas
Con gran dolor del corazón
Aquellas lágrimas sencillas
Dejaron huellas de pasión
Por el mundo que se pierde
Sin amor, sin compasión.
Aquellas lágrimas hoy duelen
Viendo al mundo sin perdón
Porque sabes, que si mueren
No gozarán tu salvación.
Lágrimas del Santo
Que se mezclaron con sudor
Porque amó al mundo tanto
Llevando todo su dolor.
Lágrimas benditas
Que me acercaron al Señor
Lágrimas con ruegos
De mi amado intercesor.
Patricia J. Olivera Costilla

PROMESAS


Al recordar tus promesas
tus palabras tan dulces
haces que me sienta
volando entre las nubes.
Promesas que vienen
en el suave suspirar
de esta niña que tiene
sed y hambre de amar.
Amar lo que tú quieres,
que yo ame al caminar
por este mundo, que muere
sin amor y en soledad.
Tus promesas gloriosas
son un fresco manantial
a mi alma que rebosa
de tu paz y tu verdad.
Esa paz que no muere,
cuando oyen pronunciar
mis oídos, ¡Tus Palabras!
que jamás han de pasar.
                    Patricia Olivera Castillo